LAS MIGRACIONES EN AMÉRICA EN EL SIGLO XIX
La primera ola de la globalización de fines del siglo XIX se caracterizó no sólo por flujos de comercio y de capital cada vez mayores, sino también por movimientos masivos de personas entre el "viejo mundo" (Europa) y el "nuevo mundo" (Norteamérica, Sudamérica y Australia).
1. MIGRACIONES EN AMÉRICA DEL NORTE
Muchas fuerzas ocasionaron la corriente que llevó a los europeos desde sus tierras a las de Norte América especialmente los Estados Unidos. Para algunos grupos humanos, el crecimiento sin precedentes de la población asumió características de catástrofe.
El resultado del crecimiento natural europeo fue las migraciones transoceánicas, primero de Europa nororiental y después de 1880 de Europa meridional y oriental llegaron a los Estado Unidos en grandes cantidades, que, en los inicios del registro federal, en 1820 ascendían a cerca de 43 millones de personas. Las cifras máximas están registradas en los años de 1850 - 1854 (por la plaga de la papa y las agitaciones sociales en Alemania), en 1870 – 1873 (construcción de carreteras hacia el oeste), 1880 – 1884 (hambruna en Irlanda y Alemania)
a. La migración irlandesa
El impulso nació en Irlanda en 1840 y sobre todo después de 1846, a consecuencia de la penuria ocasionada por la enfermedad de la patata, principal cultivo del país. Inicialmente los irlandeses se dirigieron a las regiones de Gran Bretaña donde se desarrollaba la gran industria; posteriormente hacia Norteamérica.
b. La migración británica
La emigración británica se inició a partir de 1860 con destino a estados Unidos y los dominios de Gran Bretaña. En total 6 400 000 británicos abandonaron el Reino Unido de 1820 a 1966.
c. La migración Alemana
La emigración alemana había sido esencialmente continental y en dirección al este de Europa; luego tendió hacia Estados Unidos. Ya en 1880, se alcanzó el máximo: 117 000 salidas. Pero esta emigración duró poco, ya que la industrialización del nuevo imperio necesitaba mano de obra. En 1890 empezó un rápido declive y en 1900 la emigración se detuvo.
d. La migración escandinava
Fue paralela a la emigración alemana. Su máximo se produjo también en 1880, con 42 000 salidas hacia el noroeste de Estados Unidos y luego a Canadá y representa de 1820 a 1930, 1 500 000 personas.
2. MIGRACIONES EN AMÉRICA DEL SUR
Históricamente, América Latina no siempre ha sido un exportador neto de personas al resto del mundo. Entre la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, varios países de América Latina (principalmente Argentina, así como Uruguay, Brasil, Chile, Venezuela y México) fueron un imán para los migrantes de otras partes del mundo y sobre todo, para personas provenientes del sur de Europa, principalmente españoles e italianos, amén de aquellos provenientes del este y del norte de Europa. Entonces, el movimiento de personas se complementaba con los flujos de capital hacia la región e Inglaterra era la fuente más importante de recursos financieros externos, así capital y trabajo se movían del norte al sur. A Juicio de Pierre Chaunu [1] Latinoamérica liberada deviene luego en “ campo de explotación del capitalismo europeo” debido a dos factores: Por la irrupción masiva de inmigrantes europeos y por el desembarco de cuantiosos capitales.
Durante la "primera ola de la globalización" que los historiadores económicos sitúan entre 1870 y 1913 el ingreso per cápita promedio de los países del sur y norte de Europa, la "periferia" de esa región (Italia, España, Portugal, Noruega y Suecia), era levemente superior al promedio de las principales economías de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay y Venezuela). Sin embargo, Argentina, Chile y Uruguay registraban los ingresos por habitante más altos y éstos superaban, en 1913, a los de Italia, España y Portugal, principales países fuente de inmigrantes a estos países del sur.
a. La migración italiana
La emigración italiana inició su desarrollo tras la década de 1870 -1880 y alcanzó su máximo asimismo en 1913, con 873 000 salidas. Es el país que ocupó el primer puesto en el movimiento de emigración transoceánica
b. La inmigración china
Desde 1850 hubo intentos de expansión en las islas del pacífico y en las costas occidentales de Norteamérica. Pero los países de inmigración temieron la influencia china. Solo en Sudamérica no hay casi barreras para los amarillos.
La antigua China padeció de hambre, penuria, bandidaje y guerra. Tales miserias indujeron a los chinos a expatriarse de modo provisional, y sin llevar a su familia. El típico emigrante fue el culie, el comerciante de mayor o menor importancia. En Perú y Brasil fueron mejor recibidos.
3. LAS MIGRACIONES EN EL PERÚ
La configuración de la nación contemporánea se nutrió con la incorporación de nuevos grupos de pobladores que se integraron de manera definitiva a la sociedad peruana.
El auge de la inmigración al Perú se desata a partir de 1840, en que ocurre el furor del guano, Perú se convirtió en el mayor exportador mundial de guano de la isla, principal fertilizante que se utilizaba para intentar aumentar la producción agrícola en Europa.
La inmigración en el Perú es una actividad que se ha producido a lo largo de su época republicana con los movimientos migratorios más importantes de Italia y Asia (principalmente desde Japón y China, ésta última aún vigente hasta la actualidad), así como en la época colonial con migraciones desde España y África.
Luego de la abolición de la esclavitud vinieron los migrantes, en su mayoría a cumplir labores hasta esos momentos realizadas por los esclavos.
Los primeros colonos alemana se establecieron en la margen izquierda del río Pozuzo en 1857. En 1850 llegaron los irlandeses debido a la gran hambruna en su país.
Durante el primer gobierno de Ramón Castilla (1845 - 1851), el Perú empezó a vivir una época de apogeo, debido al ingreso de capitales provenientes de la venta de guano, muchos de estos capitales permitieron el crecimiento del sector agroexportador (basado en algodón y azúcar) esto implicó que se necesite mayor mano de obra en las haciendas costeñas, los esclavos no satisfacían la demanda y los jornaleros libres tampoco, en esa circunstancia se plantea que la inmigración sería una solución al endémico problema de la falta de mano de obra.
Para 1849, el terrateniente Domingo Elías (quien había fundado el colegio Guadalupe de tendencia liberal) consiguió que el Congreso Nacional apruebe una ley que fue conocida popularmente como la ley “chinesca” o “china” (nombre dado por Paz Soldan porque fomentaba la migración de chinos) que fue llamada formalmente La Ley de General de Inmigración.
La inmigración de chinos se dio originariamente como mano de obra de bajo costo en las haciendas costeñas del Perú a mediados del siglo XIX.
El chino, llega al Perú, bajo el nombre "culie". Los culies chinos empezaron a llegar al Perú en 1849, los trabajadores chinos firmaban un contrato en donde se comprometían a trabajar durante ocho años para los grandes señores y generalmente estos contratos se firmaban en Macao; este documento permitía al inmigrante, ingresar al Perú sin problemas. Asimismo, aseguraba a Antonio Espantoso, intermediario entre los chinos y los contratantes, la compensación que daba el Estado por cada trabajador, cumplidos los ocho años contractuales, se retiraban a las ciudades el cual dependían de pequeños negocios, generalmente de comida.
“Fuentes oficiales informaron que entre 1850 y 1853 ingresaron al país algo menos de 4 mil colonos, de los cuales poco mas de 2 mil quinientos eran chinos”.[2]
En Perú, el presidente Manuel Pardo (1872 a 1876) fomentó la inmigración europea, para lo cual envió comisionados hacia el viejo continente con el objeto de promocionar su propuesta, la denominada “Sociedad de inmigración europea” empezó a funcionar en base al Decreto Supremo promulgado el 17 de Diciembre de 1872. Este organismo se dividía en veinticinco miembros, para representar cinco secciones que correspondían a Inglaterra e Irlanda; Francia, Bélgica y Suiza; Alemania, Austria y Holanda; Suecia, Noruega y Dinamarca e Italia, España y Portugal, ese mismo año se había empezado a discutir un proyecto de Ley para fomentar la inmigración europea el que fue aprobado el 28 de Abril de 1873. Estas buenas intenciones tuvieron su fin en 1876, acabado el gobierno de Pardo. En la "Historia de la República del Perú", su autor Jorge Basadre, señala: “Antes de que se produjera tan lamentable hecho llegaron al Perú como 4,7000 inmigrantes de Italia, comprendiéndose en este número de familias y muchos hombres solos”[3]
Entre los que pueden ser considerados los pioneros de la moderna inmigración italiana al Perú se encuentran cinco comerciantes ligures llegados en la primera década del siglo XIX: Antonio Dagnino, quien radica en el Callao desde 1802, y Félix Valega quien llegó en 1806. Es interesante observar que Dagnino castellanizó su apellido trasformándolo en "Dañino". Las tres hijas de Alega se casaron con Guiseppe Canevaro, Pietro Denegri y Di Negro, todos ricos comerciantes, que juntos a otros comerciantes italianos llegaron a formar parte de la primera élite empresarial italiana en el Perú, a partir de mediados de la década de 1830 y las siguientes, que con el inicio de la época dorada de la explotación del guano, formaron parte de los cimientos del futuro desarrollo industrial en el Perú.
En cambio el grueso de los inmigrantes italianos desarrollaba actividades mucho más modestas (pulperos, chinganeros, fonderos, artesanos, etc.) En 1858 la población de Lima 100% de habitantes, de los cuales los extranjeros eran unos 63% y de esa cantidad, la colonia italiana estaba conformada por el 19%, que también la colonia alemana y española eran el más numeroso sólo en la ciudad de Lima, todo esto mientras ocurría la bonanza de la explotación del guano, ya en 1860 la colonia italiana de distinguía por ser la de mayor prosperidad relativa.
Muchos italianos ofrendaron sus vidas, como el heroico marino genovés Pietro Luigui Storace en combate naval contra los chilenos o como los casi 105 italianos, casi todos bomberos fusilados tras el incendio de Chorrillos, entre otros también fusilados en Arica e Iquique por chilenos. Entre la lista de los italianos afectados por los bombardeos de chilenos sobre Iquique y Arica en 1879 figuran muchos apellidos de inmigrantes asentados en Tacna y otros puertos peruanos. Los apellidos más comunes son: Solari, Macchiavello, Casaretto, Cavagnaro, Canepa, Parodi, Ciara etc., todos ellos apellidos de familias ligures.
Luego de la guerra el flujo migratorio se niveló y en su mayoría, los inmigrantes que llegaban eran parientes de los que estaban establecidos en el Perú.
C. OTRAS INMIGRACIONES
La inmigración japonesa tuvo un orden distinto. Se inicia después del inicio de las relaciones diplomáticas entre ambos países y bajo pautas legales diferentes a las que rigieron la primera migración china. El primer contingente formal de inmigrantes japoneses ingresó al Perú en 1899.
La inmigración judía se remonta a 1848 debido las revoluciones europeas, siendo incrementada posteriormente por la política antisemita.
D. CAUSAS DE LA MIGRACIÓN AL PERÚ
Las inmigraciones al Perú se dieron por las siguientes razones:
v Necesidad de nuevos mercados adonde llevar los excedentes de producción de la metrópoli.
v Explotar los recursos naturales y la materia prima para la industria.
v Necesidad de ejercer el poder y su prestigio militar y político, las colonias servían de abastecimiento.
v El interés de demostrar la superioridad de la cultura occidental sobre las demás.
v La expansión demográfica europea, agravada por la crisis económica, provocaba la emigración hacia territorios geográficos estratégicos principalmente Argentina, Brasil, Perú y México por que en ese tiempo estas eran las colonias europeas más importantes y con más riquezas.
Perú era la colonia con mayor presencia de europeos ya que fue la principal de toda Sudamérica y contaba con españoles, italianos, franceses, etc. Italia, en especial, aportó mucho a la cultura peruana y su presencia fue importante en algunas partes del país como Lima, Arequipa, Moquegua, Tacna y Trujillo.