miércoles, 12 de enero de 2011

COMPARTIENDO SABERES

LAS  MIGRACIONES  EN  AMÉRICA EN EL SIGLO XIX

La primera ola de la globalización de fines del siglo XIX se caracterizó no sólo por flujos de comercio y de capital cada vez mayores, sino también por movimientos masivos de personas entre el "viejo mundo" (Europa) y el "nuevo mundo" (Norteamérica, Sudamérica y Australia).

1.   MIGRACIONES  EN AMÉRICA  DEL  NORTE
Muchas  fuerzas ocasionaron la corriente que  llevó a  los  europeos  desde sus tierras  a  las  de Norte  América especialmente los Estados Unidos. Para  algunos grupos  humanos,   el  crecimiento  sin  precedentes  de la población asumió características  de catástrofe.
El resultado del crecimiento natural  europeo  fue  las migraciones  transoceánicas, primero de Europa nororiental y después de  1880 de Europa  meridional y  oriental llegaron a los Estado Unidos en  grandes  cantidades, que, en  los inicios  del  registro federal,  en  1820 ascendían  a cerca de 43 millones de personas. Las cifras  máximas están  registradas  en los años de  1850 -  1854  (por  la plaga  de la papa y  las agitaciones sociales en  Alemania),  en  1870 – 1873  (construcción  de carreteras hacia  el oeste),  1880 – 1884 (hambruna  en  Irlanda y Alemania)

a.     La migración  irlandesa

  El  impulso  nació  en Irlanda  en 1840  y  sobre  todo  después de 1846,  a  consecuencia  de la  penuria  ocasionada por  la  enfermedad  de  la  patata, principal  cultivo  del  país. Inicialmente  los irlandeses se dirigieron a las regiones  de Gran Bretaña donde se desarrollaba la gran industria; posteriormente hacia Norteamérica. 

b.     La migración británica

  La  emigración británica  se inició a partir  de 1860  con  destino  a  estados Unidos y   los dominios  de Gran Bretaña. En  total 6 400 000  británicos abandonaron  el Reino Unido  de  1820 a 1966.

c.      La   migración Alemana

  La   emigración alemana había sido  esencialmente  continental y en  dirección al  este  de  Europa; luego  tendió  hacia  Estados Unidos.  Ya   en 1880,  se  alcanzó  el máximo: 117 000  salidas. Pero esta  emigración duró  poco,  ya  que la industrialización  del nuevo imperio  necesitaba  mano  de obra.  En 1890  empezó un rápido  declive y  en 1900 la emigración   se  detuvo.

d.     La   migración escandinava

  Fue  paralela a  la emigración alemana. Su  máximo  se produjo también en 1880, con  42 000 salidas hacia el noroeste de  Estados Unidos y  luego  a  Canadá y  representa  de 1820 a 1930,   1 500 000 personas.

2.   MIGRACIONES  EN AMÉRICA  DEL  SUR
Históricamente, América Latina no siempre ha sido un exportador neto de personas al resto del mundo. Entre la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, varios países de América Latina (principalmente Argentina, así como Uruguay, Brasil, Chile, Venezuela y México) fueron un imán para los migrantes de otras partes del mundo y sobre todo, para personas provenientes del sur de Europa, principalmente españoles e italianos, amén de aquellos provenientes del este y del norte de Europa. Entonces, el movimiento de personas se complementaba con los flujos de capital hacia la región e Inglaterra era la fuente más importante de recursos financieros externos, así capital y trabajo se movían del norte al sur. A Juicio de Pierre Chaunu [1] Latinoamérica  liberada deviene  luego en  “ campo  de  explotación  del  capitalismo europeo”  debido  a  dos  factores:  Por la  irrupción  masiva  de inmigrantes europeos   y  por el desembarco de cuantiosos capitales.
Durante la "primera ola de la globalización" que los historiadores económicos sitúan entre  1870 y 1913  el ingreso per cápita promedio de los países del sur y norte de Europa, la "periferia" de esa región (Italia, España, Portugal, Noruega y Suecia), era levemente superior al promedio de las principales economías de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay y Venezuela). Sin embargo, Argentina, Chile y Uruguay registraban los ingresos por habitante más altos y éstos superaban, en 1913, a los de Italia, España y Portugal, principales países fuente de inmigrantes a estos países del sur.

a.  La migración  italiana

La   emigración italiana inició  su  desarrollo tras  la  década de 1870 -1880   y alcanzó su máximo  asimismo en 1913,  con 873 000  salidas. Es  el país que  ocupó el primer puesto en  el movimiento de  emigración transoceánica

b.  La inmigración china

Desde  1850 hubo intentos de expansión en  las  islas  del pacífico y  en las costas  occidentales de  Norteamérica. Pero  los  países de inmigración temieron  la  influencia  china.   Solo   en  Sudamérica no hay  casi  barreras para  los  amarillos.
La  antigua  China padeció de hambre, penuria, bandidaje  y  guerra. Tales miserias  indujeron a  los chinos a  expatriarse de modo  provisional, y  sin  llevar  a su  familia. El  típico emigrante  fue  el culie, el comerciante  de  mayor o menor  importancia.  En  Perú y Brasil fueron mejor recibidos.

3.   LAS  MIGRACIONES  EN  EL PERÚ

La  configuración de la nación contemporánea se  nutrió  con  la incorporación de nuevos  grupos  de pobladores  que   se integraron  de manera  definitiva  a  la  sociedad peruana.

El auge de la inmigración al Perú se desata a partir de 1840, en que ocurre el furor del guano, Perú se convirtió en el mayor exportador mundial de guano de la isla, principal fertilizante que se utilizaba para intentar aumentar la producción agrícola en Europa.
La inmigración en el Perú es una actividad que se ha producido a lo largo de su época republicana con los movimientos migratorios más importantes de Italia y Asia (principalmente desde Japón y China, ésta última aún vigente hasta la actualidad), así como en la época colonial con migraciones  desde España y África.

Luego  de la  abolición  de la esclavitud vinieron  los  migrantes,  en  su  mayoría  a cumplir  labores hasta  esos  momentos  realizadas  por  los esclavos.

Los primeros colonos  alemana se establecieron   en la  margen  izquierda del  río  Pozuzo  en  1857.  En 1850 llegaron los irlandeses debido  a la  gran  hambruna  en  su  país.

A.   LA PRIMERA MIGRACIÓN CHINA AL PERÚ DEL SIGLO XIX
Durante el primer gobierno de Ramón Castilla (1845 - 1851), el Perú empezó a vivir una época de apogeo, debido al ingreso de capitales provenientes de la venta de guano, muchos de estos capitales permitieron el crecimiento del sector agroexportador (basado en algodón y azúcar) esto implicó que se necesite mayor mano de obra en las haciendas costeñas, los esclavos no satisfacían la demanda y los jornaleros libres tampoco, en esa circunstancia se plantea que la inmigración sería una solución al endémico problema de la falta de mano de obra.
Para 1849, el terrateniente Domingo Elías (quien había fundado el colegio Guadalupe de tendencia liberal) consiguió que el Congreso Nacional apruebe una ley que fue conocida popularmente como la ley “chinesca” o “china” (nombre dado por Paz Soldan porque fomentaba la migración de chinos) que fue llamada formalmente La Ley de General de Inmigración.
La inmigración de chinos se dio originariamente como mano de obra de bajo costo en las haciendas costeñas del Perú a mediados del  siglo XIX.
El chino, llega al Perú, bajo el nombre "culie". Los culies chinos empezaron a llegar al Perú en 1849, los trabajadores chinos firmaban un contrato en donde se comprometían a trabajar durante ocho años para los grandes señores y generalmente estos contratos se firmaban en Macao; este documento permitía al inmigrante, ingresar al Perú sin problemas. Asimismo, aseguraba a Antonio Espantoso, intermediario entre los chinos y los contratantes, la compensación que daba el Estado por cada trabajador, cumplidos los ocho años contractuales, se retiraban a las ciudades el cual dependían de pequeños negocios, generalmente de comida.

 “Fuentes  oficiales informaron  que entre 1850 y  1853 ingresaron  al país algo  menos  de 4 mil colonos,  de  los  cuales   poco mas  de 2  mil quinientos  eran  chinos”.[2]

B.   INMIGRACIÓN ITALIANA  EN EL SIGLO  XIX
En Perú, el presidente Manuel Pardo (1872 a 1876) fomentó la inmigración europea, para lo cual envió comisionados hacia el viejo continente con el objeto de promocionar su propuesta, la denominada “Sociedad de inmigración europea” empezó a funcionar en base al Decreto Supremo promulgado el 17 de Diciembre de 1872. Este organismo se dividía en veinticinco miembros, para representar cinco secciones que correspondían a Inglaterra e Irlanda; Francia, Bélgica y Suiza; Alemania, Austria y Holanda; Suecia, Noruega y Dinamarca e Italia, España y Portugal, ese mismo año se había empezado a discutir un proyecto de Ley para fomentar la inmigración europea el que fue aprobado el 28 de Abril de 1873. Estas buenas intenciones tuvieron su fin en 1876, acabado el gobierno de Pardo. En la "Historia de la República del Perú", su autor Jorge Basadre, señala: “Antes de que se produjera tan lamentable hecho llegaron al Perú como 4,7000 inmigrantes de Italia, comprendiéndose en este número de familias y muchos hombres solos”[3]
Entre los que pueden ser considerados los pioneros de la moderna inmigración italiana al Perú se encuentran cinco comerciantes ligures llegados en la primera década del siglo  XIX: Antonio Dagnino, quien radica en el Callao desde 1802, y Félix Valega quien llegó en 1806. Es interesante observar que Dagnino castellanizó su apellido trasformándolo en "Dañino". Las tres hijas de Alega se casaron con Guiseppe Canevaro, Pietro Denegri y Di Negro, todos ricos comerciantes, que juntos a otros comerciantes italianos llegaron a formar parte de la primera élite empresarial italiana en el Perú, a partir de mediados de la década de 1830 y las siguientes, que con el inicio de la época dorada de la explotación del guano, formaron parte de los cimientos del futuro desarrollo industrial en el Perú.
En cambio el grueso de los inmigrantes italianos desarrollaba actividades mucho más modestas (pulperos, chinganeros, fonderos, artesanos, etc.) En 1858 la población de Lima 100% de habitantes, de los cuales los extranjeros eran unos 63% y de esa cantidad, la colonia italiana estaba conformada por el 19%, que también la colonia alemana y española eran el más numeroso sólo en la ciudad de Lima, todo esto mientras ocurría la bonanza de la explotación del guano, ya en 1860 la colonia italiana de distinguía por ser la de mayor prosperidad relativa.
Muchos italianos ofrendaron sus vidas, como el heroico marino genovés Pietro Luigui Storace en combate naval contra los chilenos o como los casi 105 italianos, casi todos bomberos fusilados tras el incendio de Chorrillos, entre otros también fusilados en Arica e Iquique por chilenos. Entre la lista de los italianos afectados por los bombardeos de chilenos sobre Iquique y Arica en 1879 figuran muchos apellidos de inmigrantes asentados en Tacna y otros puertos peruanos. Los apellidos más comunes son: Solari, Macchiavello, Casaretto, Cavagnaro, Canepa, Parodi, Ciara etc., todos ellos apellidos de familias ligures.
Luego de la guerra el flujo migratorio se niveló y en su mayoría, los inmigrantes que llegaban eran parientes de los que estaban establecidos en el Perú.

C.   OTRAS INMIGRACIONES

La inmigración  japonesa tuvo  un orden  distinto.  Se inicia  después  del inicio  de las  relaciones  diplomáticas entre  ambos  países y  bajo  pautas  legales diferentes  a  las  que  rigieron  la primera migración  china.  El  primer  contingente  formal de  inmigrantes  japoneses ingresó  al  Perú en  1899.

La  inmigración  judía se  remonta a 1848  debido   las  revoluciones europeas, siendo incrementada  posteriormente  por  la política antisemita.

D.   CAUSAS  DE LA  MIGRACIÓN  AL  PERÚ
Las inmigraciones  al  Perú se  dieron  por las siguientes razones:
v  Necesidad de nuevos mercados adonde llevar los excedentes de producción de la metrópoli.
v  Explotar los recursos naturales y la materia prima para la industria.
v  Necesidad de ejercer el poder y su prestigio militar y político, las colonias servían de abastecimiento.
v  El interés de demostrar la superioridad de la cultura occidental sobre las demás.
v  La expansión demográfica europea, agravada por la crisis económica, provocaba la emigración hacia territorios geográficos estratégicos principalmente Argentina, Brasil, Perú y México por que en ese tiempo estas eran las colonias europeas más importantes y con más riquezas.
Perú era la colonia con mayor presencia de europeos ya que fue la principal de toda Sudamérica y contaba con españoles, italianos, franceses, etc. Italia, en especial, aportó mucho a la cultura peruana y su presencia fue importante en algunas partes del país como Lima, Arequipa, Moquegua, Tacna y Trujillo.



[1] Panty Neyra,  Oscar “Historia de América”  Selección  de textos  y  notas  página  64
[2] El  Comercio.   “Gran  historia  del Perú”  pag. 180
[3] Jorge Basadre “Historia  de la  Republica  del Perú”    Tomo VII – Pág. 103